Mucha gente la primera vez que cocina en el exterior se lleva la sorpresa (generalmente desagradable) de que las cosas no funcionan exactamente como esperaban, y el resultado de su comida es pobre o incluso puede llevar a un hambre atroz a sus invitados.
Para evitar que esta desagradable situación te ocurra, vamos a darte unos consejos que harán que tus almuerzos o cenas en tu cocina al aire libre sean memorables y estupendos. ¡No queremos que los invitados se vayan insatisfechos!
Lo primero es probarlo todo antes
Es el paso lógico. Si hemos instalado cocinas a gas, comprueba que todos los quemadores funcionan a la vez, que no hay olor a gas, que las normas de seguridad están todas instaladas. Si la cocina necesita de cerillas o mecheros de cocina recuerda tener varios de repuesto y en buenas condiciones. Si son cerillas mantenlas fuera de la acción de la humedad y el agua. Los mecheros que estén cargados.Si la cocina es eléctrica comprueba que tu instalación soporta el consumo de la misma. Enciende todas las resistencias y observa si saltan los magneto-térmicos o se calienta el cable de alimentación. Al igual que el gas, comprueba que las normas de seguridad están bien instaladas. En cuanto a los utensilios, cerciórate de que son compatibles con el tipo de cocina que estés usando.
Por ejemplo, no uses instrumentos de madera en la parrilla a carbón. Parece muy obvio, pero no siempre los utensilios parecen lo que son, muchos son de plástico que podría derretirse con el contacto de una llama, aunque aguanten agua hirviendo. Si usas carbón o leña, es muy importante mantenerlos en un lugar seco y lejos de fuentes de calor intenso o chispas.
No queremos un incendio. Asimismo, comprueba la posición del mobiliario para que las chispas que pudieran saltar de la cocina no provoquen un fuego. Los cables de corriente deben siempre estar perfectamente aislados por si llueve y con tomas de tierra en todos los enchufes.
La acción de los elementos
Si hay algo que caracteriza a una cocina al aire libre es la acción de los elementos sobre ella y los comensales. Si llueve, debemos estar preparados para el agua. Si nieva, para la nieve. Si hace viento debemos protegerla.Si hace mucho calor y sol, debemos resguardarla. En cualquier caso, nuestro principal quebradero de cabeza será la acción de la meteorología. Y no siempre será de la forma más obvia. Por ejemplo, si vamos a cocer pasta… ¿te has parado a pensar que el viento puede retrasar la cocción mucho debido a que desplaza el calor de la olla?
Lo mismo ocurre por ejemplo con las parrillas eléctricas: en el interior funcionan muy bien, pero en exterior con un poquito de viento pueden duplicar o triplicar los tiempos de cocinado. La lluvia es algo también que debemos tener muy en cuenta.
Y no sólo en vertical, un poco deviento añadido y tenemos un problema. Cuanto mejor preparados estemos para esas contingencias mejor será el resultado y por tanto más fácil alcanzar el éxito.
Los insectos
Además de nuestros invitados, muchas veces recibiremos la visita de otros no deseados. Y no, no se trata del vecino que ha olido nuestro asado. Lo decimos por los insectos atraídos por los manjares. Moscas principalmente. Si bien es lo natural y normal, pueden ser realmente pesadas. La solución no es usar insecticidas, totalmente incompatibles con la comida y con la salud. Para evitar a los insectos podemos usar diversas estrategias.Si son muchos los que habitan por la zona, prepararemos unas redes finas transparentes alrededor de la pérgola o porche. Además procuraremos hacernos de diversas plantas aromáticas que repelen a estos insectos voladores como la albahaca, el laurel, la lavanda, el poleo… que nos servirán también para nuestra cocina. No lo pienses, llena tu jardín con estas plantas, los beneficios están por todas partes.
El espacio
Muchas veces el espacio del que disponemos en nuestra cocina al aire libre es muy limitado, además el acceso a la alacena puede ser difícil si necesitamos un ingrediente mientras cocinamos. Lo recomendable es preparar todo lo necesario horas antes.Si disponemos de refrigerador en el exterior, tendremos todo ya preparado en él. Si no, dejaremos todo listo en una caja de plástico con unos pocos hielos y la sacaremos a la cocina exterior un ratito antes de empezar.
Evitaremos así el estar pidiendo a otros que vayan a la cocina a por tal o cual cosa.
Siguiendo estos consejos podrás dar una buena impresión y hacer disfrutar a tu familia e invitados de una buena comida sin que los problemas más habituales te afecten. ¡Esperamos haber sido de ayuda!








